miércoles, septiembre 29, 2010

La teoría del desmayo (1).










La teoría del desmayo, Jesús no murió en la cruz sino que, pese al severo castigo de la flagelación, coronación, crucifixión y lanzada en el costado, quedó tan sólo en un estado de inconsciencia del que se recuperó en la tumba, no es novedosa y "resucita" cada cierto tiempo.

En su versión "erudita" nace con los teólogos racionalistas alemanes.

El teólogo alemán Daniel Ernst Friedrich Schleiermacher (1768- 1834) apunta la posibilidad de que Jesús no hubiera muerto en la Cruz.

Karl Friedrich Bahrdt (1741-1792) la formulará en su trabajo "Ausführungen des Plans und Zweks (sic) Jesu" :

"... esta es mi opinión sobre la última parte de la historia de Jesús. Jesús había sido condenado a muerte: había sufrido todos los tormentos de un malhechor, todos los dolores de la muerte, pero sobrevivió a ellos - vino de la muerte a la vida - y salió de la tumba ... el tercer día después de su ejecución - como alguien totalmente restaurado y se mostró a sus discípulos como alguien que se revivió ...."

Karl Heinrich Georg Venturini (1768-1849) la presenta en su novela sobre la vida de Jesús "Natürliche Geschichte des Großen Propheten von Nazareth",1806.

Mantenida y ampliada por el teólogo alemán Heinrich Gottlob Paulus, profesor de la Universidad de Heidelberg, en su obra "The Life of Jesus as the Basis of a purely Historical Account of Early Christianity", 1828, parece sorprendente que un erudito pudiera escribir a ese respecto tantas barbaridades en tan pocas líneas.

La lanzada, que supone provocó tan sólo una herida superficial, tuvo los efectos terapéuticos de una sangría (se utilizaban todavía en la época del autor), que junto al frío de la tumba y los ungüentos aromáticos despertaron a Jesús a la plena conciencia. Obtuvo un vestido de jardinero....y a caminar.

Vivió con los discípulos 40 días al término de los cuales, sintiendo próximo su fin, los reunió en el Monte de los Olivos y aprovechando el paso de una nube y la colaboración de dos partidarios "secretos" vestidos de blanco, se apartó de ellos.

http://www.oldwritings.com/writings/schweitzer/chapter5.html

Esta visionaria teoría del desmayo, muy minoritaria dentro del criticismo bíblico alemán, encontró sin embargo eco en el movimiento islámico Ahmadiyya, fundado por Mirza Ghulam Ahmad (1835- 1908). Jesús sobrevivió a la crucifixión, viajó hasta Cachemira en busca de las "diez tribus perdidas de Israel", predicó entre los budistas, se casó, murió a los 120 años y su tumba se encuentra en Srinagar.

Su fundador, Mirza Ghulam, era el Mesías profetizado por las tres grandes religiones monoteístas. La Liga Mundial Islámica declaraba en 1974 que los ahmadí no eran musulmanes.

En 1957 se publica "Jesús nicht am Kreuz gestor-ben" (Jesús no murió en la cruz), en el que el autor, Kurt Berna, propone basándose en el estudio de la Sábana Santa a través de las fotos de Enrie (1931) que Jesús no había muerto en la cruz. Marcha a la India etc, etc, etc

Aquí es obligado hacer referencia a Nicolas Notovitch, aristócrata ruso y periodista nacido en Crimea en 1858 de padres judíos. Convertido al cristianismo, Iglesia Ortodoxa Griega, escribió "La vie incconue de Jesús-Christ en Inde et au Tibet" .Ed. Ollendorf. París, 1894 ( "La vida desconocida de Jesucristo en la India y el Tibet"), 1894. Jesús habría vivido en la India entre lo 13 y 29 años de edad y toda esa "historia" fue conocida por Notovitch durante su estancia en el monasterio tibetano de Hemis.

Y así tenemos todos los ingredientes precisos para el "Jesús vivió y murió en Cachemira" de Andreas Faber-Kaiser, 1976, "Jesus Lived in India" de Holger Kersten, 1986, "A search for the historical Jesus" de Fida M.Hassnain, 1994 y otros varios subidos al mismo "carro", gracias a los cuales hemos podido conocer que Pedro y Mateo acompañaron a Jesús por Persia, Afganistán, India y Asia Central, y que la madre de Jesús, María, quedó enterrada por aquellas tierras junto a Moisés.

El español Manuel Lorente se adscribe a la "teoría del desmayo en "42 días", 2007 y en "La mano del predicador", 2010, eso sí, sin viajes a la India.

Un nexo común a todos estos "autores" es la absoluta falta de coherencia .

¿Cristianos?

-Autotitulándose como "cristianos", ya sea protestantes, católicos u ortodoxos, niegan el núcleo fundamental de la Fe cristiana, la muerte y resurrección de Jesús.

(En el caso de los autores "ahmadistas" no se les reconoce su adscripción musulmana. Mezcla de islamismo, cristianismo e hinduismo, Ahmad es su nuevo profeta)

-Los apóstoles y discípulos de Jesús, contemporáneos a sus enseñanzas, pasan a ser "engañados" unos y "engañadores" otros, transmitiéndonos unos sucesos que nunca sucedieron a través de los Evangelios, Hechos y Epístolas.

Y que no sólo nos relatan una muerte no acontecida, sino toda una serie de apariciones imposibles de quien tuviera unos pies perforados por el clavo que los sujetó al madero. Apariciones a las santas mujeres, a los discípulos en el Cenáculo, a Tomás, a los de Emaús ¡caminando con ellos! y tras un "larguísimo paseo" de más de un centenar de kilómetros a Simón Pedro, Tomás, Natanael, los dos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos ¡a orillas del mar de Tiberiades! (Juan 21, 1-14).

¿Cristianos dicen?. Incoherente.

-Ninguno autor aporta pruebas documentales, ninguna, y me refiero a textos que permitan ser estudiados porque contemplen o refieran esa supuesta presencia de Jesús tras su crucifixión, probando pues que no murió en el suplicio, en India, Tibet, etc, etc...

Negar la veracidad de un hecho, Jesús murió en la cruz, del que tenemos referencia a través de los textos de los discípulos de Jesús (Evangelios, Hechos de los Apóstoles y Epístolas), de historiadores romanos (Tácito), de historiadores judíos ( Flavio Josefo, Thallus), del Talmud hebreo, y afirmar la veracidad de su contrario, Jesús no murió en la cruz, sin poder aportar ningún texto que lo justifique es manifiestamente incoherente.

-Aceptar la autenticidad de la Sábana Santa e interpretar que en ella se muestran signos de vitalidad, ausencia de "rigor mortis" y manchas de sangre "vital", son otras de las graves incoherencias a añadir en estos autores respaldando la ignorancia.

Dada la condición de médico forense del último de los "autores" citados, Manuel Lorente, centraré en sus propuestas la continuación del tema que nos ocupa.


martes, agosto 24, 2010

De gótico a realista...pasando por renacentista (4).









No tenemos certeza de que Leonardo plasmara su rostro en ninguna de sus obras, ni hiciera ningún autoretrato como si realizaron muchos otros artistas.

Su atribuido autorretrato, ya anciano, parece representar una edad excesiva para los sesenta años aproximados que tendría el artista cuando lo realizó, y parece más propio que se refiriera a su abuelo Antonio da Vinci en opinión de algunos expertos.

Recientemente un óleo sobre tabla de 60 por 40 centímetros procedente de una colección privada, que se creía retrato de Galileo Galilei, se supuso en un principio retrato de Leonardo dada sus similitudes con el "Perfil de Leonardo", óleo sobre panel obra de Cristofano dell´Altissimo , que se conserva en la galería de los Uffizi de Florencia.

Pero los historiadores encargados de su investigación, Nicola Barbatelli y Alessandro Vezzosi, director este último del "Museo Ideale Leonardo da Vinci", apuntan tras un profundo estudio que, aún sin descartar la posibilidad de la autoría, es muy poco probable que se trate de un autorretrato de Leonardo.

Esta ausencia ha dejado libre paso a todo tipo de especulaciones, una de las más "simpáticas", a mi entender, la que mantiene que el rostro de "La Gioconda" sería ¡el propio del gran artista!.

Hacen cierto el viejo refrán: " Si tiene barba San Antón, si no la Purísima Concepción".

Incluso para otros, no pareciéndoles "suficiente" la autoría de la Sábana Santa, tras inventar la fotografía y, digo yo que también una buena "máquina del tiempo", Leonardo habría plasmado su propio rostro en el Hombre de la Sábana.

Todd Fenton y Norman Sauer, dos antropólogos forenses de la Michigan State University, tras comparar las medidas antropométricas del supuesto autorretrato de un Leonardo anciano con la obra citada de Cristofano dell´Altissimo que representa el retrato de un Leonardo joven, concluyen en la identidad de ambos, lo comparan con el rostro del Hombre de la Sábana y ...¡eureka!...es el del mismísimo Leonardo da Vinci.

En todos los rebaños grandes suele haber "ovejas negras".

No hay nada que objetar a la comparación de las medidas antropométricas realizadas por ambos antropólogos, pero si a sus conclusiones porque:

1.- No existe ninguna certeza de que el dibujo del anciano realizado por Leonardo sea su autorretrato.

2.-Cristofano dell´Altissimo nació en 1525 y Leonardo falleció en 1519, por lo que el "Perfil de Leonardo" de aquel magnífico pintor, representando a un Leonardo joven, tiene altísimas probabilidades de estar alejado de la realidad.

[Fenton y Sauer ni siquiera utilizan la obra original del Cristofano, sino un grabado, bueno, de autor desconocido y que ilustra la obra "The Hundred Greatest Men". New York, D.Appleton Company, 1855, grabado basado en el óleo de aquél artista.]

3.- Se añade a todo lo anterior el desatino de compararlo con el rostro del Hombre de la Sábana, de presencia indubitada en 1355.

De manera que lo único que han demostrado con su trabajo Fenton y Sauer, y de ahí que yo halla traído el tema a colación, es que las tres representaciones comparadas por estos antropólogos forenses se ajustan a los parámetros anatómicos correctos, preconizados por el canon clásico griego y redescubiertos por el canon clásico renacentista, utilizado tanto por Leonardo da Vinci como por Cristofano dell´Altissimo, y coincidentes con la anatomía correcta del Hombre de la Sábana.

jueves, agosto 12, 2010

De gótico a realista...pasando por renacentista (3).







En el Renacimiento se abandona el canon medieval.

"Todo gira en el Renacimiento en torno del, reductivamente considerado, punto clave de la actividad canónica clásica, desde Vitruvio: las proporciones ideales del hombre, que son la llave para conseguir el mejor modelo de belleza objetivamente, como hacían los griegos".

"La teoría de las proporciones en los autores renacentistas que vamos a considerar, adquiere el rango de ciencia que busca la fórmula matemática para la representación de la figura normal y bella, el conocimiento anatómico de sus articulaciones y la integración del sistema proporcional en el sistema perspectivo y tridimensional". A.Bautista Durán.

Uno de estos autores renacentistas fue ¡cómo no! el genial Leonardo Da Vinci.

En 1486 se reedita en Roma la obra "De Architectura" del arquitecto, ingeniero, escritor y tratadista romano del siglo I a.C. Marco Vitruvio Polión.

Basado en sus indicaciones, Leonardo realiza el famoso dibujo el "Hombre de Vitruvio" sobre las proporciones de la figura humana.

Pese a la dificultad de comparar figuras que adoptan posiciones distintas, resulta obvio que la imagen del Hombre de la Sábana, en el supuesto de que se tratara de una imagen pictórica, que no lo es, se alejaría enormemente del canon medieval y se integraría en el canon clásico renacentista, hecho nada misterioso y que no indica más que el que sus proporciones anatómicas son correctas.

Sería loable que los escépticos que aún mantienen la adscripción pictórica de la imagen al canon medieval , ampliaran un poquito su conocimiento de la Historia del Arte....y así dirían una tontería menos.

sábado, julio 17, 2010

Una simple y sencilla demostración










Es evidente en la Sábana de Turín que las manchas de sangre y la imagen del Hombre que las porta se produjeron en dos momentos distintos.

Las manchas de sangre atraviesan todo el espesor del tejido y se ven igualmente en el reverso de la Sábana, por lo que sólo el contacto directo con el cuerpo ha podido producirlas, la Sábana pues ha envuelto el cuerpo del Hombre.

La imagen del Hombre sin embargo es ortogonal, no presenta las deformaciones propias, enormes deformaciones, que se hubieran producido si se hubieran generado por el contacto directo.

La Sábana pues ha estado en dos posiciones distintas en momentos diferente, la una envolviendo el cuerpo y la otra aplanada o estirada en paralelismo al cuerpo.

Debemos al doctor Gilbert R. Lavoie una simple y sencilla demostración de esa "absurda" realidad.

El primer contacto de Lavoie con la Sábana Santa se produce en 1961, cuando siendo un joven estudiante en Boston adquiere en una Librería de libros "viejos" el escrito en 1930 por el cirujano francés Pierre Barbet, "Un doctor en el calvario. La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo vista por un cirujano", un auténtico clásico de la sindonología.

El libro le causa un gran impacto, pero otras cosas importantes deberán ocupar su intelecto como estudiar Medicina en el Medical College of Virginia y el Johns Hopkins School of Hygiene and Public Health.

No será hasta bastantes años después, 1978, y motivado por la lectura de un artículo periodístico sobre la Sábana Santa cuya Ostensión iba a celebrarse, cuando vuelva a encenderse en Lavoie aquel interés de juventud casi olvidado que le produjera el libro del cirujano Pierre Barbet.

Gilbert R.Lavoie y su esposa Bonnie acuden a Turín para ver la Sábana y asisten al Congreso Internacional que se celebra sobre la misma.

Su interés rápidamente se decanta por las manchas o marcas de sangre que aparecen en el lienzo y por los ritos y costumbres funerarias judías, tema este último de enorme interés como en su momento veremos (a.m.).

Como evidencio en las imágenes que muestro realizadas por Lavoie, las manchas de sangre que aparecen sobre el cabello del Hombre de la Sábana estaban realmente situadas en sus sienes y en sus mejillas, no en su cabello.

La sencilla demostración está al alcance de cualquiera en su realización.

Sobre una imagen tamaño natural del rostro del Hombre se calcan en una tela las manchas de sangre y se recorta su interior. Se marcan los ojos y nariz para servir de referencia.

Se coloca la tela, con las manchas de sangre recortadas, envolviendo la cabeza de un voluntario barbado y con abundante cabello si es posible, sirviéndonos de referencia para colocarla las marcas de los ojos y nariz.

Se pintan o tiñen las marcas recortadas, se quita la tela y se observa en qué partes del rostro han quedado situadas las manchas que hemos producido.

Algo extraordinario sucedió en aquella sepultura nueva que cedió José de Arimatea para que recibiera el cuerpo de Nuestro Señor, algo extraordinario que hizo que la Sábana que envolvía su cuerpo modificara la posición "como si" se desplegara y aplanara, algo ininteligible a la luz de la Ciencia pero obvio a la luz de la Fe......su Resurrección.

Y ha dejado sus huellas.

sábado, julio 03, 2010

De gótico a realista...pasando por renacentista (2)




En 1979 el doctor Gilbert R.Lavoie se puso en contacto con la Universidad de Harvard, solicitando que le indicaran el nombre de un profesor que fuera especialista en iconografía antigua.
Le dieron el nombre del Dr. Ernst Kitzinger. ¿Quién era este especialista?
Ernst Kitzinger, judío-alemán nacido en Munich en 1912, uno de los grandes historiadores del arte , especializado en arte antiguo, medieval y bizantino, perteneció al pequeño grupo prodigiosamente dotado de Historiadores del Arte alemanes, que incluyó a Richard Krautheimer, Erwin Panofsky y Kurt Witzmann, y que desarrollaron la mayor parte de su actividad en los Estados Unidos
El lector interesado puede encontrar la referencia (¡y es sólo una lista parcial!)  de su ingente obra y su biografía en
https://en.wikipedia.org/wiki/Ernst_Kitzinger
Durante su paso por la Universidad de Harvard dirigió los doctorados de varios de sus estudiantes que como Christine Kondoleon, Irving Lavin, Henry Maguire, Lawrence Nees y Willian Tronzo, serían a su vez muy importantes historiadores del arte.

Lavoie tuvo suerte, pues pudo encontrarse con Kitzinger justo antes de que éste partiera para Inglaterra, en la que planeaba vivir su retiro.
La consulta de Lavoie, que estaba trabajando sobre las marcas de sangre, fue:
-¿Puede usted mostrarme trabajos de artistas que hayan pintado marcas de sangre como las que usted ve en la Sábana Santa de Turín?.
Y esta fue la contestación de Ernst Kitzinger:
"La Sábana Santa de Turín es única en el arte. No entra en ninguna categoría artística.
Para nosotros, un grupo muy pequeño de expertos en todo el mundo, creemos que la Sábana Santa de Turín es realmente la Sábana Santa de Constantinopla. Ustedes saben que los cruzados tomaron muchos tesoros de regreso a Europa durante el siglo XIII y creemos que la Sábana Santa es uno de ellos.
En cuanto a las marcas de sangre hechas por los artistas, no hay cuadros que tengan marcas de sangre como los de la Sábana Santa. Usted es libre de buscar.....pero no los encontrará".

domingo, junio 13, 2010

De gótico a realista...pasando por renacentista (1)








TEXTO:

Unas dimensiones aproximadas de 442 cm. de longitud y 113 cm. de anchura, 5 metros cuadrados de superficie.

Pese al empeño de los falsaristas, empecinados en su origen medieval, no existe ninguna obra de arte a la que pueda ser asimilada, ninguna a la que pueda tener siquiera una ínfima similitud, ni en su concepción, ni en su soporte, ni en su estilo........ ni en su "nada".

En íntima correspondencia con la cristofobia, falta de conocimiento y ausencia de sensibilidad artística, se han dicho las cosas más aberrantes sobre el Hombre de la Sábana, desde proporciones simiescas a notables errores anatómicos, sin considerar otras que ni siquiera merece la pena referir.

Falsaristas más moderados han pretendido englobarla en el canon medieval, ¡algunos pese a admitir su carácter realístico!.

Y hasta algunos no han dudado en atribuirla al gran Leonardo da Vinci, que sabía bastante de proporciones y anatomía, pese a su nacimiento un siglo después de que tengamos la constancia histórica de la presencia de la Sábana en Lirey, 1355.

Crucifijo atribuido a Cimabue. Iglesia de Santo Domingo de Arezzo. La perdida de la erudición clásica anatómica son evidentes en este Cristo, que sin embargo podría pasar por uno de los más cuidadamente elaborados del canon medieval.

He visto miles de obras de arte medievales de grandes y "menos grandes" artistas y artesanos, y nada en el Hombre de la Sábana me hace recordar el canon medieval.


Leemos en el análisis del Cristo de Cimabue, como válido exponente del canon medieval:

"La cabeza del Cristo de Cimabue contiene algunos rasgos musculares que potencian la expresión convencionalizada del dolor. Estos rasgos son producto del labio inferior deprimido por el triangular y cuadrado de los labios, las cejas inclinadas por el superciliar, que produce la arruga del entrecejo. El cuello queda parcialmente oculto por la barba, sin que se aprecien los esternocleidos ni las clavículas.


Los dos enormes pectorales parecen de una sola pieza unidos por la horquilla esternal, bajo la que se marcan duramente las divisiones esternales, y no se diferencian apenas en el modelado de los deltoides o bíceps, que parecen continuar con él.

El bíceps queda recortado en cada brazo separadamente de los músculos del antebrazo como el supinador largo, produciéndose un hueco entre ellos. Salvo el detalle de la masa geometrizada de estos supinadores, los antebrazos son totalmente cilíndricos, sin músculos, tendones o venas.

Las manos se geometrizan de forma cúbica y recortada, como la palma y la eminencia ténar, eliminándose por olvido o desconocimiento la hipoténar.

El tronco aparece también reducido a un cilindro rayado por las costillas que carece de dorsal ancho y oblicuo mayor, del que se recorta y sobresale el vientre y los músculos rectos abdominales, fraccionados con la misma energía y geometrización esférica.

Los muslos en su intervalo visible están vacíos de contenido anatómico, las rodillas están del mismo modo interpretadas, se deforma la curva de la cara anterior de la tibia, eliminando los maléolos, y en la pierna izquierda cilíndrica solo se diferencia el relieve del peroneo lateral largo."

http://www.aloj.us.es/abduran/estilo%20doctorado/archivos/indice.htm#5B

[Antonio Bautista Durán, Profesor Titular de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, Departamento de Dibujo. Asignatura "Morfología General y Anatomía Aplicada".]


Hace un par de meses, el día 5 de abril, publicaba el diario El Mundo un artículo sobre la Sábana Santa, con infografía de Adolfo Arranz.

En "La sombra del asno", blog visual de ese magnífico dibujante, pintor e infografista que es Adolfo Arranz, se lee un muy breve comentario en referencia a su trabajo:

"Cuando he dibujado la imagen del crucificado en positivo basándome en el patrón del negativo de la sábana, me he quedado bastante sorprendido por el realismo y las proporciones de la imagen. Está claro que no es algo pintado en el siglo XIII o XIV…..".

He recogido su comentario de experto porque la espontaneidad del artista parece bastante ajena al intenso debate sobre el tema.

En escultura y pintura el término canon en cuanto a la figura humana y en visión reduccionista suele referirse a las medidas y proporciones correctas que idealizan la belleza.

El canon antiguo clásico va unido a la figura del escultor griego Policleto, siglo V a.C., que establece esas medidas y proporciones de la figura desnuda.

Su tratado escrito se perdió muy prematuramente, pero quedó expresado en su escultura el Doríforo, portador de lanza, del que tan sólo se conservan copias posteriores.

El canon a través de la historia engloba más aspectos de los que podríamos denominar como "métricos", pero a efectos de nuestro comentario sobre los supuestos, pero inexistentes, errores y deformaciones con los que los falsaristas obsequian al Hombre de la Sábana, es en ellos, en los aspectos "métricos", en los que nos hemos centrado.

A la vista del Canon o Doríforo de Policleto se hace más evidente y comprensible el comentario del Prof. Antonio Bautista Durán sobre la pérdida de la erudición anatómica clásica antigua en las obras sujetas al canon medieval.

Como evidente se hace que el Hombre de la Sábana, ni aún siendo el producto de un falsario medieval podría englobarse en ese canon medieval.
(Ruego al lector que disculpe mis "experimentos" con la edición contra la que debe luchar mi notoria torpeza)

jueves, junio 10, 2010

Una nueva "especie"....




Una nueva especie.

Desde hace algún tiempo pululan por los foros escépticos una nueva especie de "autoproclamados" que se caracteriza además de por su ignorancia, por su mentira permanente, su asimismo permanente actitud descalificadora hacia el oponente y su marcada "cristofobia" que en algunos llega hasta la blasfemia.

Cuando "no tienen salida" niegan la evidencia pese a que pueda ser algo escrito y publicado al alcance de cualquiera.

Viene esto a cuento, y se relaciona de alguna manera con mi post anterior "Ultravioleta", de unos comentarios surgidos en un conocido blog autoproclamado escéptico, fundamentalismo ateo mal disfrazado, en que ante el muy correcto y cierto comentario de un "Anónimo 22":

"De momento la única manera de modificar las microfibrillas del lino coloreándolas de manera similar a como se muestran en la Sábana Santa, tan sólo la parte más superficial de las microfibrillas y de éstas tan sólo las más superficiales de las que constituyen el hilo de lino, es mediante la radiación.

Y esto, realizado en los laboratorios de la ENEA, se publica en revistas científicas de la especialidad, el último trabajo sale en agosto de 2010 pero conocemos su contenido pues lo resultados fueron presentados en el XVIII International Symposium on Gas Flow, Chemical Lasers, en el año 2009.

"Deep ultraviolet radiation simulates the Turin Shroud image", Journal of Imaging Science and Technology, P. Di Lazzaro – G. Fanti – D. Murra – E. Nichelatti – A. Santoni – G. Baldacchini.

El anterior trabajo en esa línea fue publicado en 2008, en Applied Optics, "Coloring linens with excimer lasers to simulate the body image of the Turin Shroud" por Baldacchini, Lazzaro, Murra y Fanti."

Uno de estos especimenes contesta:

"..en ese articulo lo unico que dicen es que consiguen colorear las fibras, pero en ningun momento realizan ninguna comparacion para demostrar que esa coloracion se parece a la del sudario. De hecho el articulo lo unico que demuestra es que la radiacion ultravioleta envejece y amarillea los objetos, cosa que sabe cualquiera que haya visto una revista o periodico que se haya pasado unas cuantas semanas en el escaparate de una libreria."

Así, ¡sin anestesia!.

El tal artículo publicado en 2008, "Coloring linens with excimer lasers to simulate the body image of the Turin Shroud", cuyo título ya es sugestivo, dice en su resumen, como puede leerse en la base de datos de la revista

http://www.opticsinfobase.org/ao/abstract.cfm?uri=ao-47-9-1278

Abstract

The body image of the Turin Shroud has not yet been explained by traditional science; so a great interest in a possible mechanism of image formation still exists. We present preliminary results of excimer laser irradiation (wavelength of 308 nm) of a raw linen fabric and of a linen cloth. The permanent coloration of both linens is a threshold effect of the laser beam intensity, and it can be achieved only in a narrow range of irradiation parameters, which are strongly dependent on the pulse width and time sequence of laser shots. We also obtained the first direct evidence of latent images impressed on linen that appear in a relatively long period (one year) after laser irradiation that at first did not generate a clear image. The results are compared with the characteristics of the Turin Shroud, reflecting the possibility that a burst of directional ultraviolet radiation may have played a role in the formation of the Shroud image.

© 2008 Optical Society of America

Giuseppe Baldacchini, Paolo Di Lazzaro, Daniele Murra, and Giulio Fanti, "Coloring linens with excimer lasers to simulate the body image of the Turin Shroud," Appl. Opt. 47, 1278-1285 (2008)

En traducción automática :

Resumen

La imagen corporal de la Sábana Santa de Turín no ha sido explicado por la ciencia tradicional, por lo que un gran interés en un posible mecanismo de formación de la imagen todavía existe. Se presentan los resultados preliminares de la irradiación con láser excimer (longitud de onda de 308 nm) de una tela de lino crudo y de la tela de lino. La coloración permanente de ambos lienzos es un efecto de umbral de la intensidad del haz láser, y sólo se puede lograr en un rango estrecho de los parámetros de irradiación, que dependen en gran medida el ancho de pulso y la secuencia temporal de los disparos láser. También se obtuvo la primera evidencia directa de imágenes latentes impresas sobre lino que aparecen en un período relativamente largo (un año) después de la irradiación láser que al principio no genera una imagen clara. Los resultados se comparan con las características de la Sábana Santa de Turín, lo que refleja la posibilidad de que un estallido de radiación ultravioleta direccional puede haber desempeñado un papel en la formación de la imagen de la Sábana.

© 2008 Optical Society of America

Estos trabajos de la ENEA se han completado y se publican en el próximo mes de agosto, "Deep ultraviolet radiation simulates the Turin Shroud image", Journal of Imaging Science and Technology, pero los resultados ya han sido dados a conocer oficialmente.

A excepción de la descarga corona con producción de luz ultravioleta, todos los procederes hasta ahora conocidos habían fracasado, lo que indica el Prof. Paolo Di Lazzaro, polvos, tintes, pasta química (en referencia a Garlaschelli y su pasta de azul cobalto y ácido sulfúrico), ácidos , gases, etc....

El hecho de publicarse en revista internacional con revisión de pares y tener referencia a la Sábana Santa molesta a estos escépticos de pacotilla.....

El "achicharramiento" de Garlaschelli con ácido sulfúrico para obtener el color amarillo en las fibras del lino ¿ha sido publicado en alguna revista científica?.

Luigi Garlaschelli no ha mostrado ni a propios ni a extraños imágenes de las fibrillas bajo el microscopio, ni falta que hace porque el resultado ya lo conocemos......

Cada hilo de lino tiene aprox. 0,3 mm y consta de unas 200 fibrillas, pero sólo la "capa" más superficial de las fibrillas, de 0,2 micras, es la que han conseguido los científicos de la ENEA que se vea afectada mediante el láser excimer, de manera bastante similar a como acontece en la Sábana Santa y que es uno de los gravísimos obstáculos para su reproducción.

¿Puede mentirse más y mejor que nuestro "cristófobo espécimen"?